Limpiamos cristales hasta una altura de 20m en exterior y 10m en interior, sin escaleras ni elevadores, pudiendo acceder a todos los rincones desde el suelo. Evitamos así riesgos laborales, ahorramos tiempo y abaratamos costes.
El novedoso sistema utilizado, único en la comarca, consiste en un cepillo elevado por un sistema impulsor motorizado y una serie de pértigas, y agua purificada por ósmosis inversa, sin productos perjudiciales para el medio ambiente.
Para la limpieza de cristales interiores empleamos sólo agua pulverizada y balletas especiales. En este caso se utiliza un sistema impulsor transportado en el cinturón del operario, que posibilita un trabajo limpio y rápido, sin cubos ni escaleras que entorpezcan la habitual utilización de la estancia.